miércoles, 16 de enero de 2019

Los tours del siglo XVIII y las colecciones de arte.


Los tours del siglo XVIII y las colecciones de arte.
Belleza y Virtud: coleccionismo inglés de arte clásico siglo XVIII

El único conocimiento que los humanos pueden poseer, es el conocimiento a posteriori [el basado en la experiencia]
John Locke
Ensayo sobre el entendimiento humano, 1689.

Una de las exposiciones más llamativas de este 2019 es Belleza y Virtud: coleccionismo inglés de arte clásico siglo XVIII, el cual se enfoca a revisar los elementos greco-romanos que contribuyeron a formar la cultura de la aristocracia inglesa en el siglo de las luces. Aquella con los recursos suficientes para viajar a Italia y Grecia con el objetivo de aprender face to face sobre arte, historia, cultura, idiomas y, lo más importante, de la vida.
                ¿Qué encontrarás en esta exhibición temporal? Los recuerdos o souvenirs –si queremos aplicar el término moderno de este fenómeno- que los viajeros compraron durante sus viajes: pinturas, grabados, esculturas (copias y restauraciones que recuerdan un poco al Ecce Homo de Borja), cerámica (antigüedades) y arte decorativo. Este último, posiblemente, usado para engalanar los hogares o los sitios de reunión de las sociedades creadas por los viajeros del Grand Tour (Diletante y Félix Meritis).
Pero no todo lo expuesto en Belleza y Virtud corresponde a colecciones de museos y galería perteneciente al inglés Charles Townley, actualmente, se exhibe en el Museo Británico, razón por la cual se utilizó una versión mexicana.
s británicas. Para decepción de algunos, también hallarás patrimonio nacional prestado por el Museo Soumaya, la Antigua Academia de San Carlos y el Museo Nacional de las Culturas. Uno de éstos es la réplica de una copia romana del Discóbolo de Mirón, elaborado en la Academia de San Carlos. El Discóbolo
                Lo interesante de visitar esta exposición, además de observar réplicas o fragmentos de antigüedades que van desde el siglo IV a.C hasta el I d.C, es acercarse al tema de la ilustración inglesa y el neoclasicismo bajo una perspectiva poco conocida: los viajes turísticos. Así, a través de los souvenirs de los viajeros del setecientos, los visitantes observarán la idea de opulencia, los cánones de belleza, la moral y el tipo de virtud enarbolados por la aristocracia inglesa de esta época.
                Así que ya lo saben. Si están interesados en descubrir cómo le hacían los británicos del siglo XVII y XVIII para presumir su riqueza, sus recorridos culturales y su nivel educativo sin el uso de Instagram, Twitter y Facebook, entonces, visiten esta exposición que estará hasta el 28 de abril del 2019. Con esta visita, le garantizamos dos cosas: 1) admirar réplicas de esculturas clásicas sin necesidad de viajar a Inglaterra y 2) obtener la mejor foto para presumir en Instagram, ya sea junto a Faustina la Mayor, la cabeza de Medusa, Afrodita o el Discóbolo. ¡Hay de dónde elegir! 

La exhibición incluye información en braile y videos explicativos sobre los núcleos temáticos de las salas en lengua de señas.
Por Atana.

viernes, 4 de enero de 2019

A 45 años de La Exposición Pendiente



Aunque este escrito verá la luz hasta el día 04 de enero del presente año, cabe señalar que tuve la oportunidad de estar en la inauguración, por tanto, mi memoria en ocasiones podrá jugarme una mala pasada mientras escribo y, quizá, deje de lado algunos datos interesantes.

La exposición pendiente revive mediante fragmentos de periódicos, cartas, audios y videos la suerte adversa que acompañó a la muestra Orozco, Rivera y Siqueiros. Pintura Mexicana en Chile, durante la década de los setenta del siglo pasado. El objetivo de esta exhibición, programada para el 13 de septiembre de 1973, radicaba en establecer el intercambio cultural entre Chile y México a través del trabajo artístico de tres pintores mexicanos: José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera. Por ello, alrededor de 169 obras viajaron hasta el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago; sin embargo, nunca se exhibieron debido al golpe de Estado de Augusto Pinochet, efectuado el 11 de septiembre de 1973.
Pese a esto, el asunto no paró ahí. Resulta que cuatro días después, la sede fue ocupada por un grupo armado y las obras de los tres grandes mexicanos casi desaparecen; afortunadamente se recuperaron.  Y, aunque usted no lo crea, esta muestra volvió a presentarse en Chile bajo el nombre de La exposición Pendiente 1973-2015, Orozco, Rivera y Siqueiros, a dos meses de haber padecido un sismo de magnitud 8.4, por lo cual, se ha visto como la exposición maldita. Si alguno de los que asistimos a la inauguración el 7 de diciembre nos hubiéramos acordamos de esos acontecimientos que parecen sacados de un melodrama fifí, a lo mejor exigíamos más de dos bebidas gratuitas esa noche. Ya saben, para brindar que libramos la maldición.
A pesar de que la temática de la exposición gira en torno a lo anteriormente descrito, los amantes de los tres grandes del muralismo mexicano no deben desilusionarse. Parte de la exposición contiene las pinturas de Rivera de influencia cubista: El arquitecto (1915-1916), Mujer en verde (1916) y Mujer sentada en una butaca (1917); los cuadros que Siqueiros realizó durante la década de los cuarenta: Torso femenino (1945), Cabeza de caballo (1948) y Pedregal con figuras (1947); y pinturas de Orozco con una fuerte carga crítica: Cristo destruye su cruz (1943), Despojo humano (Drift-wood) (1925-1928), Puente de Queensboro (1928) y Zapata (1930).
En estas vacaciones o en las de Semana Santa, no olvide visitar esta exposición que estará hasta el 05 de mayo, ya sea por morbo, gusto o porque se quedó en la ciudad mientras los demás se fueron a la playa. Cualquiera que sea el motivo, recuerde que en el Museo Carrillo Gil hay una opción para aprender más sobre Rivera, Orozco y Siqueiros y, que las relaciones diplomáticas entre Chile y México han tenido un cariz trágico.

Por Atana

martes, 25 de diciembre de 2018

Motivos para ver The house that Jack Built



El director danés Lars Von Trier mejor conocido por dirigir películas como Dancer in the Dak (2000), Dogville (2003), Anticristo (2009), Melancolia (2011) y Nymphomaniac (2013), y por sus comentarios en la 64a edición de Cannes (2011) sobre Hitler y el nazismo, este año nos presenta el film The house that Jack Built cuya historia se centra en cinco incidentes o asesinatos perpetrados por Jack en un período de doce años. La diferencia entre esta película y otras que poseen la misma temática, es que ésta se enfoca en ver el proceso mental de Jack desde la ironía y la crudeza, alejándose de la clásica versión de comprender el comportamiento de un psicópata.
Aunque algunos espectadores pueden calificarla de "vomitiva" o "vil", por la violencia de ciertas escenas y la falta de empatía -véase el incidente número tres-, lo cierto es que la narrativa de esta película va más allá de conocer los rasgos psicóticos de un asesino; lo cual la hace atractiva y digna de ser considerada como una de la mejores películas del 2018. En este caso, sólo revisaremos tres motivos por las cuales no te la puedes perder, si eres de los que no se inquietan fácilmente cuando ves películas slasher (films en el que el uso del cuchillo para cortar humanos aparece a la menor provocación) o de terror.
1. El tema del arte: la relación de los asesinatos con el arte no es reciente, recordemos que hasta existe un libro titulado Murder Considered as One of the Fine Arts (Del asesinato considerado como una de las bellas artes) de Thomas de Quincey; sin embargo, Trier nos ofrece su versión de por qué asesinar debe considerarse un arte, el cual, se aleja de la visión creadora basada en el amor. De esta manera, a lo largo de película encontrarás referencias artísticas de William Blake, Goethe, Gaugin, Glenn Gould y Delacroix, usadas por el director para explicar el concepto de arte de Jack.
2. La asociación de la casa de Jack con la divina comedia: quizá, la parte más representativa de la película porque es algo que no esperas encontrar en la historia, pero se agradece que fuera incluida porque marca un cambio de emociones en el espectador y en el propio Jack; pues aquí uno pasa de la alegría provocada por el comportamiento obsesivo de Jack en sus asesinatos a la nostalgia, cuando Verge (el Virgilio en esta narración) le muestra a este asesino los campos elíseos durante su descenso al infierno.
3. La indiferencia de la sociedad o la pérdida de sensibilidad: un mensaje de Lars Von Trier dirigido al público a través de uno de los incidentes que narra Jack a Verge, pues evidencia el desinterés de la mayoría de las personas por la angustia, desesperación y petición de ayuda de los demás. -No vaya tan lejos, cuántos de nosotros hemos visto a gente que pide de comer en la calle y en el metro y simplemente lo que hacemos es seguir platicando o revisando nuestro celular, ahora imagínese qué sucedería si alguien grita porque están a punto de matarlo ¿Ustedes lo impedirían o serían los vecinos que no prenden la luz de sus hogares porque no les interesa la vida del otro?-
Aquí hemos tratado tres recomendaciones para que se animen a ver The house that Jack Built en los días que restan de este año o en enero, no obstante, hay más tela de donde cortar cuando se trata de una película dirigida por Lars Von Trier. Para algunos, la Casa construida por Jack será uno de los tema de conversación entre sus conocidos, para otros, el trato que le da el director a la figura femenina ¿Se animan a entrar a la Casa de Jack?
Por Athana

Roma de Alfonso Cuarón

Advertencia: El presente escrito sólo muestra las opiniones más recurrentes que he escuchado durante el mes de enero. No pretende emitir co...